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martes, 30 de julio de 2019

Terapéutica, por Natalia Castro



en el fondo el olvido es un gran simulacro
nadie sabe ni puede/ aunque quiera/ olvidar
un gran simulacro repleto de fantasmas
Mario Benedetti.


Si la memoria es olvido/
el olvido/ silencio/
No/el olvido no silencia/
memoria/Y qué/
si cuando olvido memorio
pero al soñar se olvida
la mustia elipse del dia/
olvido al relatar/
porqué muero.

Natalia Castro

Porcentajes, por Natalia Castro



La encontraron
en un descampado/
con el sexo al sol/
y la pena entre los dientes/

En los diarios/ nada:
otra hembra más
vuelta estadística/

Natalia Castro

Espejos, por Natalia Castro







Rostro velado, partes de un trapo sucio y mojado por la lluvia de un cuarto de baño. El desenlace fue la nada, un lazo anudado dentro de tu boca. Y delante el reflejo que con tu lienzo pintaste, cerrabas los ojos y creías que eso era literatura, un cuerpo varado en el incendio teatral de la espera, un mero posar estético como estatua. Fue entonces que el tiempo empezó a delinear tu cuerpo según los designios de la Lengua, con aberturas donde la sangre fluía y dejaba marcas. Quemabas como el sol. De este modo la realidad (el tiempo, entonces, la realidad) fue una lengua-huracán que arrancaba las tejas de tu piel. Pero es tu deber conservar la máscara (triste verdad, únicamente concebible desde lo absurdo del ser), y tan puta, tan humana, mudabas de pellejo. No comprendiste lo inútil, de desnudarte para ojos ciegos.

 Natalia Castro

viernes, 28 de junio de 2019

Revelaciones




En la noche a tu lado
las palabras son claves, son llaves.
El deseo de morir es rey.
Que tu cuerpo sea siempre
un amado espacio de revelaciones.



Alejandra Pizarnik

jueves, 27 de junio de 2019

miércoles, 26 de junio de 2019

Arte poética


Mirar el río hecho de tiempo y agua 
y recordar que el tiempo es otro río, 
saber que nos perdemos como el río 
y que los rostros pasan como el agua. 

Sentir que la vigilia es otro sueño 
que sueña no soñar y que la muerte 
que teme nuestra carne es esa muerte 
de cada noche, que se llama sueño. 

Ver en el día o en el año un símbolo 
de los días del hombre y de sus años, 
convertir el ultraje de los años 
en una música, un rumor y un símbolo, 

ver en la muerte el sueño, en el ocaso 
un triste oro, tal es la poesía 
que es inmortal y pobre. La poesía 
vuelve como la aurora y el ocaso. 

A veces en las tardes una cara 
nos mira desde el fondo de un espejo; 
el arte debe ser como ese espejo 
que nos revela nuestra propia cara. 

Cuentan que Ulises, harto de prodigios, 
lloró de amor al divisar su Itaca 
verde y humilde. El arte es esa Itaca 
de verde eternidad, no de prodigios. 

También es como el río interminable 
que pasa y queda y es cristal de un mismo 
Heráclito inconstante, que es el mismo 
y es otro, como el río interminable



Jorge Luis Borges

Terapéutica, por Natalia Castro